“Cualquiera puede ser padre, pero sólo un hombre de verdad puede ser un buen papá.”

Esta frase describe lo arduo y dificultoso que le puede resultar a un hombre convertirse en un “buen papá”.

Ser un buen papá se distingue ampliamente del erróneo concepto de ser padre por haber procreado (que cualquier hombre lo puede hacer), portarse de forma varonil, pagar las cuentas (al margen que esto último constituya parte esencial de una responsabilidad familiar compartida) o, proveer de cosas materiales a tu hijo. (más…)